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Crónicas de la ignominia. XXVIII.

   VASCO NÚÑEZ DE BALBOA. I.  Muchos de mis contemporáneos podrán recordar cómo, la Historia hacia parte de nuestra educación "humanista", dirán algunos. De haber sido con buenas intenciones estaría de acuerdo pero, aquella historia oficial; la Historia Sagrada, la Historia de Colombia o la apasionante Historia Universal; tenía un pérfido propósito. Se ocultaban siglos de oprobios, desafueros y atrocidades cometidos para sostener unos privilegios espurios, que se justificaban en nombre de loables conceptos como la fe, la libertad, la democracia.  Dicho esto, continúo ilustrando esta afirmación que podría verse como un despropósito, escudriñando en la realidad de otro mito que nos infundieron entonces. El adelantado Vasco Núñez de Balboa, a quien se lo otorgaron, no fue el primero en "descubrir" el océano Pacifico. Andrés Contero, al parecer uno de los Trece de la Fama; el grupo que acompaño a Pizarro en la persecución de Atahualpa y al fin se hizo famoso con su capt...

Crónicas de la ignominia. XXVII.

 PEDRO ARÍAS DÁVILA. II.  Pedrarias.  Este muy encumbrado personaje, resultó ser todo un truhan de la peor calaña. En definitiva su aviesa naturaleza, no estuvo a la altura de la posición de poder que le encomendara la corona. Apenas puesto el pie en tierra firme, comenzó a demostrarlo con creces. Tras la primera ordalía en Santa Martha había enfilado hacia Santa María del Darién, como ya vimos, donde llega días después, envanecido y enardecidas sus más bajas pasiones. Habían  saqueado un buen botín del que se dice, guardó para sí la mayor parte, haciendo patente su codicia, y acostumbrado a la sevicia de la guerra, pensaba ya en usufructuar aquel perverso instrumento, el Requerimiento Real.   La fama y la fortuna del adelantado Vasco Núñez, despertaron también su envidia. Mientras apura su juicio de residencia, envía cinco expediciones tierra adentro que, bajo sus directrices, entran a saco en cuanto asentamiento encuentran y regresan con oro y esclavos a ...

Crónicas de la ignominia. XXVI.

 PEDRO ARIAS DÁVILA. I.  Pedrarias.  Para comenzar esta semblanza quiero hacer una pequeña reflexión. Cualquier mirada a la historia de nuestra civilización, por somera que sea, parece llevarnos al final a una ineluctable conclusión. Al respecto alguien dijo una vez que, el hombre es un lobo para el hombre; con una salvedad a favor del noble depredador animal, diré que yo no lo puedo negar. Tal vez algunos quieran hacerlo, nos toca aceptar que están en su derecho, pero no creo que lo puedan justificar. Dicho esto, a lo que vinimos.  El caballero castellano que hoy nos ocupa, para más exactitud de Segovia en Extremadura, terminó siendo; tras una exitosa carrera militar que comienza cuando fuera doncel del entonces príncipe de Asturias, el futuro rey Enrique IV; uno de los más famosos coroneles del ejercito de los reyes católicos. Si aceptamos como cierta la fecha de su nacimiento, fue nombrado uno de los "cien continos  hijosdalgos de las guardas de Castilla" a s...

Crónicas de la ignominia. XXV.

   ALEJANDRO VI. II.  El papa Borgia. Llegamos a Roma, a Santa María en Vía Lata, una de las cuatro diaconías sede del protodiaconado, en el año del señor de mil cuatrocientos cincuentaiocho. Para entonces, Rodrigo doctor en derecho canónico, su cardenal diácono y vicecanciller de la Iglesia Romana, ayudaba en la liturgia con otros tres colegas, a su tío el papa Calixto III. Si hacemos cuentas no llegaba todavía a los treinta pero, ya ocupaba un poderoso cargo al lado de este sucesor de San Pedro. Nepotismo puro y duro había sido la estrategia, tanto del mentor como del aprendiz aventajado que, había sabido aprovechar las lecciones, las relaciones y las influencias adquiridas hasta entonces, en su meteórica carrera.  Tres papas reconocidos por el Vaticano ha tenido la España confesional. Aparte de un par de antipapas; el aragonés Pedro Martínez de Luna y su sucesor en la sede de Peñíscola, el baluarte valentino; desde Damaso I, allá en los albores de la Iglesia catól...

Crónicas de la ignominia. XXIV.

    ALEJANDRO VI.    El papa Borgia.  Pocas personas influyeron tanto en la consolidación del anhelado proyecto confesional de la dinastía Trastámara, como el cardenal, Rodrigo de Lanzol y de Borja. Cuando se casaron los primos, Isabel y Fernando, el ladino arzobispo de Toledo, don Alfonso Carrillo, presentó una  bula falsa con la dispensa papal indispensable que, aunque en el momento permitió la unión convenida, generaría los consecuentes reclamos de la Santa Sede, que la había negado en un par de ocasiones. Ahí entra en escena el diligente doctor en derecho canónico, obispo de Valencia desde mil cuatrocientos cincuenta y ocho. Para entonces ostentaba también; gracias a los buenos oficios de su tío, el papa Calixto III, la poderosa posición de cardenal diácono de Santa María en Vía Lata, sede del protodiaconado; el cargo de más alto rango en el Colegio cardenalicio. Parece otro galimatías pero, así era.   Buscando el contexto de la noción de Esta...

Crónicas de la ignominia. XXIII.

   JUANA I DE CASTILLA. II.  De poco les sirvió a sus católicas majestades llamar con el nombre de su  santo patrono, a la segunda infanta o a sus hijos varones. El primero Juan no alcanzaría a nacer, el siguiente moriría por su precaria salud y la pasión desbordada, recién casado con la princesa Margarita de Austria, apenas saliendo de la adolescencia. Y, para completar el cuadro, heredera de las coronas de Aragón y de Castilla, casada con el díscolo Felipe, Juana, enloquecería definitivamente de ausencia y de celos encerrada en el "palacio-castillo" de Tordesillas, tras la extraña muerte del consorte. Aun hoy se especula sobre las causas reales.  En el aspecto político, con el soporte del vaticano; para mil cuatrocientos noventa y dos en manos del tristemente célebre cardenal valenciano Rodrigo Borja; con eficacia y pragmática solvencia en el ejercicio a dos manos del poder, consiguieron la consolidación definitiva de la España confesional, viejo anhelo de...

Crónicas de la ignominia. XXII.

   JUANA I DE CASTILLA.  Los lectores asiduos de nuestra historia, hemos podido constatar durante el ejercicio de esta provechosa ocupación, una constante con respecto a las relaciones humanas que se rigen o se determinan por la codicia, por intereses económicos o políticos: la desgracia. Habiendo sido una premisa durante siglos, para los matrimonios concertados con el fin de establecer las dinastías en la cima del poder, determinó con muy escasas excepciones, la desventura de estas familias que muchos creen, han tocado el cielo con sus manos, por así decirlo. Para mi, y es una apreciación muy personal, la familia real de Castilla y Aragón, ilustra de manera fehaciente esta conclusión.   Los padres de Juana; causante de sus preocupaciones, desde que sin recato alguno  se negó abiertamente a seguir el camino devocional impuesto por la reina, pía por antonomasia; habían coincidido en sus intereses políticos y personales al aceptar su matrimonio convenido, pen...

Crónicas de la ignominia. XXI.

   NICOLAS DE OVANDO Y CÁCERES. II.  No podía ser más adecuado para el encargo Frey Nicolas, desde mil quinientos uno Comendador Mayor de la Orden de Alcántara, habiendo hecho méritos desde sus inicios en la Encomienda de Casas Viejas en Esparragosa de Lares. Su posición solo inferior a la del maestre; para entonces el mismísimo soberano, desde que le fuera concedida la dignidad por el papa Alejandro VI; sus incontestables blasones y el celo con que se aplicaba a sus deberes, lo hacían evidente. Todo un paradigma diríamos hoy, para los caballeros que pondrían su espada al servicio de la causa de la cristianización, de este lado de la mar océana. Y dejaría su huella, la senda trazada para los conquistadores que, con el mismo celo llevarían a cabo el más grande genocidio que conocería la historia. Al arribar a La Española la primera gran expedición colonizadora, dicen los expertos hoy, la población precolombina en el continente, sumaba más de sesenta millones de almas. ...

Crónicas de la Ignominia. XX.

   NICOLAS DE OVANDO Y CÁCERES. I.  Para esbozar el perfil del nuevo juez pesquisidor; enviado por sus católicas majestades a remediar el entuerto generado por el primero, ensañado con los Colon que, habiéndose apoltronado como gobernador hacia y deshacía a sus anchas, en franca contraposición a las recomendaciones reales; diremos que era también comendador, en este caso de una filial de la Orden de Calatrava, la de Alcántara.   Según la academia, la primera, fue parte muy importante de la institucionalidad en el reino de Castilla durante el medioevo. Con el apoyo de las coronas se fortaleció y consolidó un enorme poder en todos los ámbitos sociales, tan temido como el de los monarcas mismos. Inicia su devenir en el reino de León, a comienzos del siglo XII, constituida para la defensa de la Villa; llamada por los árabes Qal´at Rabah, castellanizada como Calatrava; que terminaría siendo baluarte para la protección de Toledo y las fronteras del reino, al avanzar l...

Crónicas de la ignominia. XIX.

   FREY FRANCISCO DE BOBADILLA.  Eran espacios bastante reducidos en aquellos tiempos lejanos, las cortes castellanas, en todos los sentidos. Trasegaban por los pasillos sombríos de los vetustos castillos, pocas gentes del común. Unos cuantos de los de a pie, cargados sus carromatos de vituallas o suministros variopintos, tenían acceso al sector amurallado al interior de aquellas fortalezas y, a los soberanos solamente las damas encumbradas, los jerarcas de la iglesia o los grandes caballeros. Incluso quienes les servían en la intimidad, sus donceles y doncellas, eran vástagos de familias de abolengo, por lo general venidas a menos, sumisos y serviles buscando la oportunidad de recobrar el lustre para su linaje. Así que aquel oscuro personaje de origen incierto-decía ser genovés pero no lo había certificado-, generó suspicacias desde su llegada. Nunca bien visto y mucho menos bien quisto, la incomprensible dimensión de las capitulaciones que le concedieron los monarcas-cu...

Crónicas de la Ignominia. XVIII.

   LAS CAPITULACIONES DE SANTA FE.  Su persistencia y a la sazón, la creencia absoluta en su descubrimiento; confirmado tras acompañar en Porto Santo, la muerte del Prenauta, Alonso Sánchez de Huelva, a quien encontró moribundo en una de sus playas y, en los estertores alucinados de su agonía mencionó la "isla de las siete ciudades" más allá de las Azores; le habían llevado al campamento militar de Santa Fe, en la Vega de Granada, donde los soberanos recuperaban el aliento, tras la victoria final sobre los moros. En un tercer intento-tal vez pensando capitalizar el momento propicio-, con el concurso de algunos prelados cercanos e influyentes en la corte, un par de nobles del circulo íntimo y con el pretexto de la evangelización de los infieles, convence a Isabel y Fernando, consiguiendo de paso las sustanciosas Capitulaciones que le harían Almirante de la mar océana y virrey de los territorios de ultramar, además de concederle significativas prebendas económicas. Era el d...

Crónicas de la ignominia. XVII.

   LOS REYES CATÓLICOS. II.  Encontramos a los soberanos de Castilla y Aragón, casados unos años atrás, por fin bien avenidos, al menos en apariencia, tras la Concordia de Segovia. Voy a afirmarme en aquello de que fue la reina la de los calzones; pues no eran todavía pantalones, los que los varones estilaban; con base en que, impelido por Isabel, Fernando tuvo que aplicarse a la batalla, en la guerra por la sucesión de Castilla en primera instancia y una vez vencida y recluida la Beltraneja en el convento de las Clarisas en Coímbra, continuar con la expulsión de los moros de sus territorios y la estructuración y puesta en marcha del Tribunal del Santo Oficio, para finiquitar la de los judíos no conversos; postergando sus propios intereses, de recuperar el terreno perdido por Aragón al norte de la península.   Al parecer el joven, era un galante seductor incorregible muy a la usanza de la época, como lo había demostrado con creces; tenia ya una hija ilegitima cu...

Crónicas de la ignominia. XVI.

   LOS REYES CATÓLICOS. I.  Lo prometido es deuda, y créanme que voy a disfrutar pagándola. Trasegar por los corredores plagados de mitos y leyendas del Alcázar de Segovia, será un aventura inolvidable. Aunque no lo sepan muchos, el lugar histórico es mundialmente famoso. No con su nombre pero, la mayoría lo hemos visto en las pantallas, en una célebre película animada, realizada unas décadas atrás por una prestigiosa productora. No creo tener que mencionarlas, además no me lo van a reconocer y tampoco es mi propósito. Lo que aquí nos interesa es que, a mediados del medioevo se convirtió en el palacio real de la dinastía Trastámara, de la cual hacían parte nuestros protagonistas de hoy.  No era mi intención subir a tan altas esferas, en mi empeño de desmitificar a los protagonistas de la "epopeya del descubrimiento" y la posterior conquista y colonización de nuestros territorios pero, ya verán ustedes como el carácter de estos encumbrados personajes, fue determinante...

Crónicas de la ignominia. XV.

 CRISTROBAL COLÓN. II.  Para continuar por la ruta del navegante, debemos observar el rumbo del viejo mundo que, como ya dijimos, estará determinado por la influencia del capital acumulado, por los magnates de las talasocracias vigentes en el mediterráneo, por las conjuras, las confrontaciones militares y las alianzas matrimoniales consecuentes, gestadas y certificadas por el poderoso Vaticano. Tras la consolidación del Reino de Portugal como el primer estado moderno, con base en el fortalecimiento de su poderío naval, a través de las nuevas rutas hacia el oriente bordeando el continente africano; entre otras cosas fuente principal de los ingresos reales mediante la esclavización de los naturales, le tocó el turno al de Castilla.  Sabemos que el avezado marino genovés anduvo en primera instancia en territorio luso; fue en sus playas donde confirmó la posibilidad de su empresa, y sospecho hoy que, conocedor de los intríngulis cortesanos en ambos lados de la frontera que di...

Crónicas de la Ignominia. XIV.

   CRISTOBAL COLON. I.  Aquí estamos, frente al Almirante de la mar océana. Quizás el determinador principal, de todos los avatares que hemos venido narrando en estas crónicas, con quien debieron empezar. No obstante, al haber surgido la idea, tras la necesidad de hacer publica una narración, que no trascendió como esperaba, con el alemán Alfinger como protagonista; comencé con él y con otros relacionados a su participación en estos. De todos modos la secuencia de la cronología no es tan importante, como la incidencia en el tiempo y el espacio de estos hechos, que determinarían un punto de inflexión en el devenir de los dos mundos implicados.  A partir del descubrimiento y sus consecuencias directas, el panorama incierto del viejo mundo, tomaría un rumbo determinado por la consolidación de los grupos de poder, instalados detrás de los tronos, en  los reinos que surgían por doquier. Innumerables confrontaciones de carácter político y religioso, enfrentaron a los ...

Crónicas de la Ignominia. XIII.

   AMERICO VESPUCIO. II.  Para la época que navegamos, al final del siglo XV, el tercer planeta de nuestro sistema solar, el hermoso planeta azul, había sufrido los embates de la denominada civilización humana, unos cinco mil años mal contados. En la ya madura Europa, las naciones bregaban por consolidarse sin lograrlo; en medio de recurrentes guerras feudales y las pestes resultantes- tuvieron una confrontación por la propiedad de los lares continentales al norte de Francia, que duro más de cien años -. Cuando el Magnífico reclamó la ayuda de Luis XI, este se encontraba luchando por el dominio de comarcas en tierra firme e ínsulas en el Mediterráneo, en los que sus pueblos reclamaban su propia autonomía, sin ser escuchados. Para remate, en medio de todos el Vaticano se alzaba poderoso, medrando y promoviendo las luchas intestinas, de acuerdo a los intereses del pontífice de turno.   La guerra además de perniciosa per se, es onerosa, y es cuando juega su papel l...

Crónicas de la ignominia. XII.

 AMÉRICO VESPUCIO.I.  Tal como lo vislumbramos al mencionarlo cuando aparece en los comienzos de la aventura del descubrimiento del Nuevo Mundo, es un intrigante personaje, este Amerigo Vespucci. Diremos para empezar que nació mediando el siglo XV, en las altas esferas de la influyente Florencia de los Medici, y fue criado y educado por un distinguido tío suyo, con mucho poder al interior de estas.   Era tal la injerencia del alto jerarca de la iglesia católica en el seno del poder de la República Florentina que, tras una fallida conspiración para asesinar a sus gobernantes; en la cual muere uno de dos, y sobrevive para la venganza y retaliación aquel famoso Lorenzo que marcaria el destino de la Europa de entonces; por petición suya es enviado su hermano Guidantonio, en misión diplomática a recabar apoyo militar, para restablecer el régimen del "Magnífico" quien, apenas herido en el atentado, se levanta furioso arrasando sin piedad con los implicados en la conjura. I...

Crónicas de la ignominia. XI.

   ALONSO DE OJEDA. III.  Astuto y audaz lo consideraron sus contemporáneos, por lo imprudente y taimado diría hoy en día, cuando develamos sus tretas, sus desafueros y los exabruptos que costaron muchas vidas entre los indígenas y bastantes de los suyos propios. Como todos los que entonces descollaban en aquella empresa del descubrimiento y de la conquista del nuevo mundo, contaba con el apoyo y la ambición del correspondiente mecenas, al interior de aquellas cortes de las intrigas, las conjuras, las conspiraciones. En este caso era Don Juan Rodriguez de Fonseca, quien, de una manera que ni la más vivida imaginación podría hoy describir, logra un lugar de privilegio al lado de la católica Isabel, a quien su familia apoyara incondicional en la pugna por el trono. Una vez allí su ascenso es vertiginoso y, termina en mil cuatrocientos noventa y tres al frente de los asuntos de Indias, organizando el segundo viaje colombino.  Empieza a la sazón también, una fuerte rival...

Crónicas de la ignominia. X.

   ALONSO DE OJEDA. II.  El anecdotario alrededor de los protagonistas de los hechos históricos, suele ser extenso y, aunque es obvio que no puede ser muy confiable, nos sirve para comprender en cierta medida su carácter y, sin discusión, hace amena y florida la narración de los hechos. Empecemos hoy con una ilustrativa anécdota de Don Alonso, el de Cuenca. Contamos ya como; gracias a la influencia de aquel jerarca católico, entonces al frente de los asuntos políticos de las Indias, monseñor Rodriguez de Fonseca; quien sería llamado el centauro de Jáquimo, comanda su primera expedición y lleva consigo a los mercaderes hacedores de cartas de marear que, para entonces gozan de cierto prestigio entre los navegantes. Se ganó aquel mote el capitán, tras una legendaria batalla en la que venció, con una pequeña tropa, las huestes bajo el mando de un viejo conocido, el belicoso cacique taino Caonabo, quien les resistió y les hizo difícil la conquista de La Española desde sus comi...

Crónicas de la ignominia. IX.

   ALONSO DE OJEDA. I.  Partiremos hoy enunciando una premisa que, desde que inicie este empeño, he tenido y tendré siempre presente. Debo contar con la posibilidad de que la información recabada, sea cual sea la fuente, podría estar contaminada, influenciada por la subjetividad de los cronistas de aquellas épocas ya lejanas. Para esbozar el perfil de cualquiera de nuestros protagonistas, será necesario especular en ocasiones y en ocasiones recurrir a la ficción. No obstante, me comprometo a buscar y rebuscar en los anales a cabalidad, para definir los que nos tocan, con la mayor objetividad posible.  Don Alonso de Ojeda; el que nos interesa, porque hubo otro que anduvo con Cortés, por Mexico y Centroamérica; vino al mundo en el seno de una familia de hidalgos venida a menos, como la mayoría en ese entonces. Allí creció entre muchas dificultades pero, se esforzó preparándose para entrar al servicio de algún noble, de los que serian luego grandes del reino, buscando a...