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Crónicas de la Resistencia. V.

   HATUEY. II.  Una vez en Cuba, empieza una peregrinación por todos los cacicazgos en busca de guerreros dispuestos a repeler la invasión que, a la sazón ya llegaba a la mayor parte del territorio insular, a las costas de Mesoamérica y del caribe suramericano. Alonso de Ojeda, en el primer viaje andaluz recorrió el litoral desde la entrada del que sería llamado Golfo de Maracaibo, hasta el de Urabá, mientras Vespucio, encargado por sus amos portugueses, intento hacerlo hacia el sur, al Brasil. Ya las noticias de la irrupción desaforada de los barbaros barbados, pálidos, crueles y codiciosos circulaban por allí y tierra adentro en el continente.  Dice la inefable sabiduría popular que, juzgamos por nuestra propia condición y así, muchos de los pueblos amerindios recibían con curiosidad y una ingenua hospitalidad natural a aquellos aventureros y marginados del viejo mundo que veían esperanza en el nuevo, recién descubierto. Los había que venían de buena fe, ilusionado...

Crónicas de la ignominia. XXI.

   NICOLAS DE OVANDO Y CÁCERES. II.  No podía ser más adecuado para el encargo Frey Nicolas, desde mil quinientos uno Comendador Mayor de la Orden de Alcántara, habiendo hecho méritos desde sus inicios en la Encomienda de Casas Viejas en Esparragosa de Lares. Su posición solo inferior a la del maestre; para entonces el mismísimo soberano, desde que le fuera concedida la dignidad por el papa Alejandro VI; sus incontestables blasones y el celo con que se aplicaba a sus deberes, lo hacían evidente. Todo un paradigma diríamos hoy, para los caballeros que pondrían su espada al servicio de la causa de la cristianización, de este lado de la mar océana. Y dejaría su huella, la senda trazada para los conquistadores que, con el mismo celo llevarían a cabo el más grande genocidio que conocería la historia. Al arribar a La Española la primera gran expedición colonizadora, dicen los expertos hoy, la población precolombina en el continente, sumaba más de sesenta millones de almas. ...

Crónicas de la Ignominia. XX.

   NICOLAS DE OVANDO Y CÁCERES. I.  Para esbozar el perfil del nuevo juez pesquisidor; enviado por sus católicas majestades a remediar el entuerto generado por el primero, ensañado con los Colon que, habiéndose apoltronado como gobernador hacia y deshacía a sus anchas, en franca contraposición a las recomendaciones reales; diremos que era también comendador, en este caso de una filial de la Orden de Calatrava, la de Alcántara.   Según la academia, la primera, fue parte muy importante de la institucionalidad en el reino de Castilla durante el medioevo. Con el apoyo de las coronas se fortaleció y consolidó un enorme poder en todos los ámbitos sociales, tan temido como el de los monarcas mismos. Inicia su devenir en el reino de León, a comienzos del siglo XII, constituida para la defensa de la Villa; llamada por los árabes Qal´at Rabah, castellanizada como Calatrava; que terminaría siendo baluarte para la protección de Toledo y las fronteras del reino, al avanzar l...