Crónicas de la ignominia. XXV.
ALEJANDRO VI. II. El papa Borgia. Llegamos a Roma, a Santa María en Vía Lata, una de las cuatro diaconías sede del protodiaconado, en el año del señor de mil cuatrocientos cincuentaiocho. Para entonces, Rodrigo doctor en derecho canónico, su cardenal diácono y vicecanciller de la Iglesia Romana, ayudaba en la liturgia con otros tres colegas, a su tío el papa Calixto III. Si hacemos cuentas no llegaba todavía a los treinta pero, ya ocupaba un poderoso cargo al lado de este sucesor de San Pedro. Nepotismo puro y duro había sido la estrategia, tanto del mentor como del aprendiz aventajado que, había sabido aprovechar las lecciones, las relaciones y las influencias adquiridas hasta entonces, en su meteórica carrera. Tres papas reconocidos por el Vaticano ha tenido la España confesional. Aparte de un par de antipapas; el aragonés Pedro Martínez de Luna y su sucesor en la sede de Peñíscola, el baluarte valentino; desde Damaso I, allá en los albores de la Iglesia catól...