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Mostrando las entradas etiquetadas como Ambrosio Alfinger.

Crónicas de la ignominia. VI.

   MICER AMBROSIO. VI.  Ambrosio sucumbió también a estas pasiones malsanas que, caracterizaron la atávica barbarie, que aún no podemos superar y, como hicieran los peninsulares en Mexico con Moctezuma y años después con Atahualpa en el Perú, tras recibir a satisfacción todas las riquezas prometidas para evitar su muerte y la devastación de sus pueblos, ejecuta al cacique Upar sin reato alguno, saquea como era su costumbre y entrega a la furia de las llamas los asentamientos.   Tenia ya referencias del pródigo País de los Pocabuyes y, cuando aún ardían los rescoldos en el devastado territorio Chimila, tras enviar nuevamente hacia Coro un abundante botín con la mitad de sus hombres sobrevivientes, siguió con la otra mitad sobre el cauce del rio que hoy denominamos Cesar, el rumbo hacia sus míticas ciudades. Aquel tesoro jamás llegaría, termino perdido en la jungla para siempre y cuentan que solo uno de sus portadores consiguió arribar a su destino, en sus huesos ...

Crónicas de la ignominia. IV.

   MICER AMBROSIO. IV.  Tardo más el recién llegado en arribar que, en emplazar al taimado de Ampíes en sus propios dominios, para que se hiciese a un lado y abandonase en "paz" sus pretensiones, en la recién creada Provincia de Venezuela, Klein Venedig o Welserland; abarcando desde el Cabo de la vela, en los limites de la Gobernación de Santa Marta, hasta el Morro de Maracapana y todas las islas aledañas, incluyendo las encomendadas al factor de la corona en La Española; cuya concesión tendrán a partir de entonces, por dos décadas, los empresarios alemanes.   No tuvo que repetir Ambrosio las demandas, el de Aragón se replegó amedrentado a su pequeño reino ante su despliegue. Cerca de Santo Domingo poseía una plantación de caña de azúcar y en el centro de la ciudad construía varias casas; era el dueño de docenas de esclavos y dehesas de ganados bien surtidas, completaban una cuantiosa fortuna. Allí llegó desde Coro a ponerse al frente de lo suyo, asumiendo los c...

Crónicas de la ignominia. V.

   MICER AMBROSIO.V.  En un nuevo periplo atravesó la frontera natural de la serranía, por lo que hoy conocemos como los Montes de Oca, hacia el denominado País de los Chimilas y presto, como ya le era habitual, procedió a entrar saco en cuanto asentamiento encontró en su camino, tras divisar en lontananza en medio de la llanura, al lado de un rio majestuoso llamado Guatapurí por los aborígenes, una gran población hacia la que enfiló. Estaba en el valle del "Señor del agua pura y limpia", el cacique Upar, que envió emisarios  a su encuentro tratando de evitar una masacre.  Trataré desde mis limitados conocimientos de dar una visión general del panorama mundial de entonces, como contexto histórico y social, por lo menos de aquel que tocaba de manera directa a los llamados territorios de ultramar, parte del recién consolidado patrimonio del emperador, Carlos I de España y V de Alemania. Comprendía este la mitad del planeta conocido y podría decirse, que también la...

Crónicas de la ignominia. III.

    MICER AMBROSIO.III.  Martínez de Ampíes en la edad madura, al momento de la llegada de los Reformadores Jerónimos factor de La española, procurador y regidor del Cabildo de Santo Domingo, había hecho fama; a pesar de haber medrado como ya dijimos tanto como sus pares, en medio del caos reinante; de buena persona y los frailes le entregaron los "indios" incautados a cortesanos y absentistas, buscando aplacar la tormenta tras el amañado repartimiento de mil quinientos catorce. Don Rodrigo de Alburquerque- elegido por el cabildo y confirmado por el rey en persona- tras la muerte del repartidor principal, Ibáñez de Ibarra, debía revocar los anteriores y, atendiendo consejo del tesorero real Miguel de Pasamonte, adelantar uno nuevo con base en instrucciones detalladas. De nada sirvieron estas pues, queriendo volver pronto y rico a la madre patria; siendo amigo el tal Miguel del señor de Ampíes; resultó muy favorecido don Juan junto a sus oficiales reales; aquellos que...

Crónicas de la ignominia. II.

  MICER AMBROSIO. II.    Reposaron sus restos, por siglos, en el municipio de Chinácota de este lado de la frontera, donde según se afirma, muriera a causa de una flecha chitarera envenenada, en su última escaramuza en un valle andino hoy nombrado con su mote de entonces, el ya afamado "cruel entre los crueles", conquistador tudesco. Afirman también algunos cronistas acerca de su nacimiento que, poco o nada se sabe, aunque otros lo ubican en la localidad de Thalfingen, pedanía de Ulm, y otros más en al ciudad Imperial Libre de Constanza.  Antes de olvidarlo, cabe resaltar el origen de la susodicha entidad sin ánimo de lucro, que adelantara la loable gestión, fundada en mil novecientos cuarenta por el doctor Karl Ludwig Graf Von Luxburg, conde de Luxburg, príncipe de Carolath-Beuthen y príncipe de Schoenaich-Carolath, ciudadano alemán, amigo intimo del entonces Ministro de guerra de la vecina república, Isaías Medina Angarita, quien llegaría a la primera magistratura,...

Crónicas de la ignominia. I.

    Crónicas de la ignominia. Prólogo.    Tenemos una deuda los americanos; con los pueblos ancestrales y las comunidades raizales; al menos los conscientes de la realidad, quienes entendemos que durante la reciente historia republicana; aunque parezca mucho decir, por que en realidad no es más que burdos intentos, en cada caso, de ocultar innumerables entuertos, desafueros y atrocidades que, no han permitido consolidar nuestras naciones, convertidas mas bien en remedos, en proyectos en ciernes durante décadas; hemos sido estafados por el pérfido accionar de unas élites ancladas en un pasado colonial que, además nos han condenado a devenir como republiquetas, en medio de una recurrente y pérfida barbarie naturalizada.  Solo para mantener falaces estados de derecho, fallidos procesos civilizatorios, con el único fin de sostener establecimientos corruptos en los que medran, y con los que procuran mantener privilegios espurios legado de aciagos tiempos de opresión ...