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Mostrando entradas de diciembre, 2025

Crónicas de la Resistencia. V.

   HATUEY. II.  Una vez en Cuba, empieza una peregrinación por todos los cacicazgos en busca de guerreros dispuestos a repeler la invasión que, a la sazón ya llegaba a la mayor parte del territorio insular, a las costas de Mesoamérica y del caribe suramericano. Alonso de Ojeda, en el primer viaje andaluz recorrió el litoral desde la entrada del que sería llamado Golfo de Maracaibo, hasta el de Urabá, mientras Vespucio, encargado por sus amos portugueses, intento hacerlo hacia el sur, al Brasil. Ya las noticias de la irrupción desaforada de los barbaros barbados, pálidos, crueles y codiciosos circulaban por allí y tierra adentro en el continente.  Dice la inefable sabiduría popular que, juzgamos por nuestra propia condición y así, muchos de los pueblos amerindios recibían con curiosidad y una ingenua hospitalidad natural a aquellos aventureros y marginados del viejo mundo que veían esperanza en el nuevo, recién descubierto. Los había que venían de buena fe, ilusionado...

Crónicas de la Resistencia. IV.

   HATUEY. I.  En una deleznable paradoja; no hallo otras palabras para definirla; el colonialismo moderno que impulsa el renacimiento humanista de las culturas y las naciones europeas occidentales, se consolida con base en un paradigma de codicia y barbarie que aun permanece vigente en las incipientes naciones latinoamericanas. Como una "fiebre amarilla", la fiebre del oro, define don German Arciniegas, el motor de la conquista y colonización de los primeros territorios en el Caribe Insular. El último líder tribal sobreviviente a la masacre de Jaragua, tratando de prevenir a sus connacionales Tainos de la gran isla de Cuba les decía literal, señalando una cesta con el metal precioso: "...este es el dios que los españoles adoran. Por esto luchan y matan; por esto nos persiguen y es por eso que tenemos que lanzarlos al mar."  En la primera diáspora regional, había logrado escapar de Quisqueya, en canoas, con cuatrocientos de los suyos, guerreros, mujeres y niños, pen...

Crónicas de la Resistencia. III

   ANACAONA Y CAONABO. II.  Una interesante cultura con cierta sofisticación, tenían establecida los Tainos en gran parte del Caribe, incluida Quisqueya, la ínsula que los invasores nombraron Española. Un poema épico(sic) titulado Anacaona, de la dama dominicana, Salome Ureña de Hernández, puede darles una visión somera Una bien consolidada estructura social, una clara y eficiente división política del territorio con cacicazgos sólidos que garantizaban a la sazón un devenir sosegado, dedicados a una prospera agricultura sostenible, en su sistema de conucos, que incluía fertilización y sistemas de riego, veneraban la naturaleza, celebraban la abundancia en frecuentes areítos y conservaban sus tradiciones con cantos y poemas. Unas más, otras menos las cinco comarcas definidas allí, prosperaban independientes, a su modo. No obstante, no podía faltar la excepción, humanos al fin y al cabo, algunos se dejaban tentar por las pasiones.   Guacanagarix, tenía sus dominio...

Crónicas de la Resistencia. II.

   ANACAONA Y CAONABO. I.  IUS AD BELLUM es toda una rama del derecho, algo así como el marco legal que justifica una guerra. Desde el medioevo, cuando otro concepto nefasto, empezó a tomar fuerza en el imaginario de los pueblos, el del "espacio vital" que, un milenio después sería fundamental en la consolidación de los fascismos, aristócratas en el poder y jerarcas de la iglesia, han estado trabajando en conjunto para estructurar las leyes que las justifiquen. Para cuando llegaron los conquistadores al nuevo mundo, ya habían acuñado el termino "Las Guerras Justas", un eufemismo que, desde su posición privilegiada, les "permitía" con la bendición divina, empujar a los hijos del pueblo, bajo el comando de experimentados guerreros, a constantes matanzas para defender sus privilegios.   El año del descubrimiento significo un punto de inflexión definitivo para la "civilización" occidental. La conquista del Reino Nazarí de Granada, la expulsión subsec...

Crónicas de la resistencia. I.

   Crónicas de la resistencia. I.  Los pueblos aborígenes en el Nuevo Mundo.  Con unas cuantas excepciones; los Aztecas, los Incas, los Mayas en decadencia y aquellos sobre los que se estribaron estos imperios; los pueblos denominados amerindios, fueron nómadas y seminómadas, en su mayoría. Confederados algunos en grandes naciones, devenían casi todos en medio de una naturaleza prodiga y feraz en ocasiones, muy bien adaptados a sus condiciones, sin afectar en gran medida, deliberadamente, su entorno. Incluso aquellos que, movidos por las pasiones humanas consolidaron aquellas naciones dominantes, construyeron las grandes obras de infraestructura que los consolidaron, en pragmática armonía con sus condiciones naturales. Ya la academia los ha considerado y analizado a conciencia.   Para los que aquí nos atañen, aquellos encontrados inicialmente por Colón y sus huestes en las islas descubiertas, amables y acogedores al comienzo, diremos que se ajustaban a lo d...