Crónicas de la Resistencia. XIX.
TAIRONAS. III.
La Provincia de Betoma.
"Se trata de una extensa red de poblados indígenas, 40 veces mayor que Ciudad Perdida, que replantea el urbanismo prehispánico en la Sierra Nevada." Juan Martín Fierro. Especial para El Tiempo. 14.02.2026.
Luisa Fernanda Herrera, arqueóloga colombiana reconocida por sus aportes al conocimiento de las culturas ancestrales y en especial de la Tairona, señaló desde hace medio siglo la parte baja de la quebrada La Aguja, como un sector vinculado a la Provincia de Betoma. Desde entonces, con base en información suministrada por campesinos de la zona; descendientes de los colonos llegados en diversas épocas de recrudecimiento de la violencia política; un colega suyo, Daniel Rodriguez Osorio, siguiendo sus pasos por los innumerables vericuetos de aquella inmensa cordillera, enrollada cual serpiente al sol en la costa del Mar Caribe, ha dedicado su trabajo y su catedra, en la actualidad, a develarlos y darlos a conocer.
A lomo de mula cuando era posible, a pie por leguas enteras, desde el 2019 recorrió documentando sus hallazgos durante un lustro, la comarca señalada, hasta la cuenca alta de la corriente. Para 2024 habían localizado casi 1300 estructuras y, entonces, adoptando una reciente tecnología, con sensores laser acoplados a drones-LIDAR por su sigla en ingles-se incrementaron los hallazgos hasta la asombrosa cifra de 8.334 estructuras registradas y, debidamente documentadas a lo largo y ancho de una amplia zona de 18 kilómetros cuadrados.
"Estamos frente a un megasitio poco comprendido: extensos sistemas de asentamientos conectados entre sí por caminos compartidos, pero sin un rey, cacique o jefe central.", afirma Steve Kosiba del Departamento de Antropología en la Universidad de Texas, en San Antonio. Configurado en un modelo de ordenamiento más distribuido y equilibrado, en un proceso que parece haber comenzado un milenio antes de la invasión de los europeos que, se acentúa al momento de su llegada y podríamos decir que culmina un siglo después, cuando las poblaciones son desplazadas por la violencia hacia lo alto de las montañas, donde se refugian los pocos supervivientes y resisten hasta el día de hoy.
A la fecha podemos saber y reconocer que "...este no era un caso aislado, sino parte de un territorio mucha más amplio, densamente poblado y articulado.", gracias a los aportes de estos dedicados investigadores que, han despertado el interés nacional e internacional, por el legado ancestral de estos y todos los pueblos nativos americanos que hemos despreciado, sus descendientes mestizos por ignorancia y, unas élites sumidas en la arrogancia, por mera conveniencia.
Acostumbradas a mantener para sí unos privilegios espurios, prebendas del régimen colonial de la que consideran su madre patria, unas oligarquías que se arrogan además el derecho de decidir el destino del pueblo soberano, han impuesto mediante la barbarie sostenida desde entonces, la "cultura occidental" por sobre los conocimientos ancestrales de las naciones aborígenes que, al momento de la invasión les permitían sostener, en armonía compartida con sus vecinos y la madre naturaleza un devenir incluyente para todos. Así las cosas, estamos ante una trascendental disyuntiva; rescatar y aplicar aquella vieja sabiduría, o seguir por la senda de la extinción y la destrucción de nuestro entrañable hogar, de este, aun precioso lugar en el universo...
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